Talento Sénior - Intervención de Antonio Huertas

Talento sénior

Nuestro objetivo es proteger a la sociedad y ayudar a mantener la calidad de vida. En este sentido, la evolución de la sociedad española nos ha hecho pensar. En los últimos 40 años ha habido distintos bonus demográficos como el acceso general al empleo en los años sesenta y setenta, o más adelante la incorporación de la mujer al trabajo. Hoy el bonus es el aprovechamiento de todo lo que aportan los sénior. No podemos dejar pasar esta gran oportunidad que tiene la sociedad para utilizar su conocimiento y buen hacer, sobre todo en este momento en el que la pandemia ha golpeado de manera particular a los mayores.

España, por detrás de Japón, es uno de los países más longevos del mundo. Eso hace que sea muy importante para nuestro desarrollo y nuestro futuro que sepamos aprovechar el talento que ofrecen los sénior. En un país como el nuestro, en el que hay unos índices de natalidad muy bajos, un nivel de desarrollo alto, buen clima, buena calidad de vida y buenos servicios públicos se dan las condiciones perfectas para incorporar activamente a los mayores, y que aporten y disfruten de la sociedad.

Para ello, tenemos que pensar, con una visión 360 grados, qué debemos hacer para adaptarnos y atraer todo el talento sénior. Debemos mostrar lo mejor de los mayores y que la sociedad pueda aprovecharlo, en el mejor sentido de esta palabra.

Para empezar, es importante desmontar los falsos mitos relacionados con la edad. Un 78% de los mayores utiliza a diario la tecnología, según el I Barómetro del Consumidor Sénior, publicado por nuestro Centro de Investigación Ageingnomics. Pero hay muchos más datos. Más de la mitad de los hogares tiene dos fuentes de ingresos, el 74% vive en casa propia y, además, en este momento tan complicado, siguen generando ahorro y aumentando valor patrimonial.

Defendemos y entendemos que hay que favorecer la inclusión laboral desde una perspectiva diferente de los sénior, para que se sientan útiles, que puedan ser retribuidos y complementen su renta y, a la vez, se sientan vitales.

Necesitamos su talento y aportar valor con su experiencia. Los jóvenes tienen mucho ímpetu, mucha capacidad de producir, pero necesitan un poco de madurez y guía. A los mayores les sobra esa capacidad de aportar madurez a la dirección de proyectos y a la organización de actividades. Hay una sincronía que solo falta que conectemos, para aprovecharnos de ese valor social imprescindible para nuestra sociedad. 

Antonio Huertas, presidente de Fundación MAPFRE, en el programa
Quod Natura de Alumni- Universidad de Salamanca
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