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Para ello, las ciudades deben ser capaces de ofrecer respuestas, encontrar la mejor manera de cuidar a nuestros mayores

Necesitamos viviendas más humanas

Los sénior demandan hogares más humanos. Espacios que se adecúen a sus necesidades, cumpliendo su función de vivienda, pero favoreciendo también algunos aspectos fundamentales para ellos como la convivencia, la flexibilidad o el acceso a los servicios médicos y cuidados domiciliarios, especialmente para quienes cuentan con situaciones de dependencia. 

Para ello, las ciudades deben ser capaces de ofrecer respuestas, encontrar la mejor manera de cuidar a nuestros mayores, conseguir que no se sientan excluidos, ni aislados, garantizar entornos amigables y revisar los modelos residenciales y urbanísticos para adaptarlos a las nuevas circunstancias vitales de este sector de la población. Un colectivo que quiere sentirse integrado entre el resto de generaciones, seguir siendo útil para la sociedad y llevar una vida activa.

Esto abre un mundo de oportunidades, no solo para los sénior, sino también para las empresas y/o emprendedores que puedan ofrecer soluciones innovadoras ante este nuevo reto. Y así nos lo han dejado ver varios expertos de los sectores del urbanismo, la arquitectura, el envejecimiento y los seguros en el encuentro sobre “Soluciones habitacionales para los sénior”, organizado por el Centro de Investigación Ageingnomics, de Fundación MAPFRE. 

Senior housing 

El senior housing es una vivienda colaborativa para personas mayores. Un sistema de viviendas innovador a través del que las personas pueden ser autónomas e independientes, pues pueden disponer de su vivienda o su espacio personal, pero también ofrecen servicios comunes que cubren las necesidades de sus diferentes huéspedes. 

Opciones como el coliving o el cohousing, pero con el valor añadido de tener una atención sanitaria y social accesible y coordinada para poder dar respuesta a diferentes situaciones de dependencia. 

Espacios que fomentan la convivencia 

En palabras de José Antonio Granero, arquitecto socio de Entreabierto y ex Decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), “una vivienda inadecuada es un factor agravante de la fragilidad y la dependencia. Es necesario plantearse casas para toda la vida. Nos encontramos ante una oportunidad para diseñar nuevos espacios, similares al hogar, donde se garantice la intimidad y se personalice el cuidado, características esenciales para contribuir a la calidad de vida, el bienestar físico y emocional de los mayores, un grupo cada vez más activo, productivo y que no podemos aislar”. 

Urge reconsiderar el modelo actual de residencias, impulsar otros espacios donde prime la comodidad, que no segregen y que fomenten la convivencia, con buenos accesos a servicios sanitarios y sociales y que estén actualizados en base a las últimas tecnologías de diseño y funcionalidad. 

Flexibilidad en los servicios a domicilio 

La pandemia ha puesto de manifiesto algunas de las carencias que sufre nuestro sistema de cuidados. Y, para solventarlas, es crucial invertir en recursos (tanto públicos como privados) que nos ayuden a crear modelos de servicios domiciliarios más flexibles y dinámicos, que se puedan adaptar y que cuenten con la cobertura suficiente para cubrir todas estas grietas. 

La vivienda como fuente de ingresos 

¿Cómo podemos monetizar el patrimonio inmobiliario para que los mayores vivan mejor? También salieron a la luz algunas opciones para que las personas mayores de 65 años puedan complementar sus ingresos a través de sus propias viviendas, sin tener que renunciar a ellas. Algo esencial para muchas de estas personas. Entre ellas, la hipoteca inversa, un proyecto que, aunque todavía es emergente en nuestro país, tiene mucho potencial. 

Tanto las viviendas y las ciudades, como las personas debemos adecuarnos a una realidad que nos avisa de que, cada vez más, habitaremos entre una población con gran mayoría de séniors. Y tener la suficiente disciplina para darle la vuelta a los estereotipos, olvidarnos del edadismo y recoger las oportunidades que esto supone para nosotros como sociedad, impulsando una mejor convivencia entre todos.