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Como seres humanos, nos resulta imprescindible saber que estamos avanzando en algo para sentir que nuestra vida es plena.

La productividad es el camino a la victoria

Como seres humanos, nos resulta imprescindible saber que estamos avanzando en algo para sentir que nuestra vida es plena. A veces nos estancamos, no encontramos la manera de avanzar o de solucionar determinados problemas y nos bloqueamos, no importa si se trata del entorno laboral o de cuestiones personales. Y esto repercute de forma directa en nuestra vida diaria, nos sentimos menos válidos, menos satisfechos, menos productivos.

Es, precisamente, en este último elemento en el que encontramos la clave para minar ese sentimiento que aparece en determinadas ocasiones, y que no nos permite progresar como querríamos. No importa a qué ámbito de la vida nos dirijamos, la productividad es el camino del éxito: en el terreno laboral, en el personal y en la búsqueda de nuestra satisfacción o, lo que es lo mismo, de la felicidad.

Un elemento clave para ser más felices

La productividad es la capacidad de desarrollar tareas en determinado tiempo y con cierta cantidad de recursos asignados. O, traducido a palabras más sencillas, la manera de hacer las cosas (bien) en el menor tiempo posible.

Administrarla de forma correcta nos ayuda a contar el tiempo suficiente para llevar a cabo todas esas tareas que tenemos en mente. La productividad no sólo nos beneficia en el trabajo, donde nos sentimos más realizados, sino que también nos da la garantía de tener más periodos de descanso y libertad de elección para dedicarlos a lo que queramos.

No importa si eres emprendedor, autónomo, si eres sénior o un adolescente. Ser productivo es, en realidad, lo que al final del día te va a permitir disfrutar de tener tiempo para hacer lo que más te gusta, y esto se traduce en una mayor sensación de plenitud hacia la vida. Tu felicidad se multiplica.

¿Cómo ser más productivos?

Aprovechar el tiempo de manera efectiva es una de esas tantas cuestiones que parecen muy fáciles en la teoría, pero que se tornan algo más complicadas a la hora de llevarlas a la práctica.

Y aunque no existe una fórmula perfecta para alcanzar la productividad, poner en equilibrio algunos factores nos puede ayudar a organizarnos, a ser más eficientes y cumplir con todas las tareas que tenemos pendientes cada día.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la propia motivación, creer en por qué hacemos cada cosa, tener un propósito alienado desde lo personal hasta lo empresarial y disfrutar del camino mientras avanzamos por él. Para ello, es imprescindible establecer objetivos realistas, siempre alcanzables y con un plazo viable.

Dedicar tiempo a planificar, organizar y gestionar el tiempo, evitando hacer varias cosas al mismo tiempo y utilizando herramientas para medir la eficiencia de nuestras acciones, como a través de listas de tareas o indicadores de gestión, nos ayudará a poner al tiempo de nuestro bando, ser más productivos y saber si realmente lo estamos haciendo bien.

Además, optimizar dichas herramientas y tomar nota de los errores cometidos, será fundamental para aprender de ellos y no repetirlos en el futuro.

No dejes que el tiempo se vuelva en tu contra, aprende a relativizar, sé más productivo y empieza, por fin, a disfrutar plenamente de cada momento de la vida, aprovechando cada segundo al máximo, estando presente.