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Emprender después de los 50

Emprender después de los 50

Si sientes el impulso de emprender, hay una cosa que no debería detenerte nunca: tu edad. Casi debería ser al contrario. Cuanto más mayores somos, más recorrido hemos caminado y, por lo tanto, más experiencia tenemos: acumulamos una larga trayectoria, nuestra red de contactos es bastante más amplia y sólida y contamos ya con una dilatada madurez mental. Factores imprescindibles para comenzar un negocio desde cero.

No importa que tengas más de 50 años, o más de 60, cualquier momento puede ser el mejor para embarcarte en esta nueva experiencia si estás realmente decidido. Lo único que necesitas son ganas. Ganas, y una buena hoja de ruta que marque el camino a seguir en tu nueva aventura empresarial; un mapa que modele y dé la suficiente luz a tus ideas como para que logren triunfar.

Con el fin de facilitarte este proceso, hemos elaborado una Guía para el emprendedor sénior. En ella se recogen doce claves imprescindibles para emprender un negocio con éxito después de los 50. Con un enfoque totalmente práctico, está elaborada a través de las propias experiencias de otros sénior que ya se han lanzado a la aventura de crear sus propios negocios.

Te las contamos a continuación. Aunque para hacerlas palpables, tendrás que visitar la guía completa. Allí encontrarás ideas, plantillas y ejercicios que pueden servirte para terminar de desarrollar tu proyecto.

Doce claves para emprender después de los 50

1. Define tus retos: ¿para qué emprendo?
Debes plantearte cuáles son las razones que te empujan a emprender: ser dueño de tu tiempo, aprovechar una oportunidad, mantenerte ocupado… Todas son válidas e importan para fijar tu meta, porque es el objetivo que te marques lo que te hará llegar hasta donde tú quieras.

2. Plantea tu razón de vivir: ¿estoy en equilibrio?
Tan importante es tener la decisión tomada, como encontrarte en el momento adecuado para hacerlo. La solidez de tu proyecto empresarial dependerá en gran medida del equilibrio que exista entre tus motivaciones personales, el entorno empresarial del momento, tus habilidades para poder hacerlo y el mercado que te compre la idea.

3. Comunica tu experiencia: ¿con qué cuento ya?
Conocerse a uno mismo es el mejor punto de partida para emprender. Analiza tu propia matriz DAFO; entender cómo funciona tu negocio será la única manera real de potenciar sus fortalezas y superar tus limitaciones.

4. Identifica tus indicadores de gestión: ¿cómo sé si lo estoy haciendo bien?
Establece tus objetivos y empieza a calcular si las cosas están funcionando como planeaste. Y hazlo con cifras, que sean medibles, así podrás comparar entre diferentes períodos de tiempo (trimestres, años, etc.).

5. Maximiza tu tiempo: es tu recurso más limitado
Planificarse es crucial. Elimina a los ladrones de tiempo, optimiza las tareas, aprende a gestionar los descansos y descubre cómo poner el tiempo de tu bando.

6. Calcula tu presupuesto: no te quedes sin gasolina a mitad de camino
Para tomar las decisiones económicas adecuadas, traza un plan financiero para tu negocio. La previsión de las pérdidas y ganancias será lo que mantenga a tu empresa a flote en momentos de debilidad.

7. Regula tu evolución: tu ritmo determinará el grado de tu éxito
Cada fase de tu embudo de ventas tiene un ritmo diferente; y tan importante es la conversión final como impactar en tu público objetivo. Con el tiempo, a través de la propia experiencia, aprenderás cuánto tiempo necesitas invertir en cada una de estas fases.

8. Prepara un pitch ganador: sin discurso no hay venta
Imprescindible para captar la atención de los interlocutores es contar con un buen discurso. Debe contener la información justa para que entiendan tu empresa, pero se queden con ganas de conocer más.

9. Diseña tu estructura: ¿qué equipo necesitas?
No tengas miedo a delegar. Busca un equipo que sume a la filosofía de tu empresa y te apoye en las tareas diarias; el valor humano es base para el éxito de tu negocio.

10. Busca financiación: diferentes recursos para distintos fines
Pero sin olvidarte de lo principal: tu negocio. Es importante que encuentres el tipo de financiación que mejor se adapte a tus necesidades y que busques el momento oportuno para ir a por ella.

11. Comunica tu propuesta de valor: define un calendario editorial
Invierte tiempo en crear un plan de comunicación completo en todos sus niveles: los mensajes que quieres transmitir, el tono, los colores de tu marca, los canales qué utilizarás…

12. Planifica tus semanas
Dedícale todos los lunes un rato a planificar todo lo que harás durante la semana, prioriza lo más importante y propende a cumplirlo. Te ayudará a despejar la mente, a tener mejor organización y una visión mucho más global de tu proyecto.

Ya lo tienes todo… ¿Te atreves a emprender?