IV Barómetro del Consumidor Sénior

Nuestro estudio en 10 puntos principales

Las 10 claves

1

Los hogares de los séniores tienen una situación económica saneada.

El porcentaje de la población sénior que dispone de más de un ingreso en el hogar es del 55,8 %, casi la mitad de la población mayor de 55 años tiene la capacidad de ahorrar (49 %) y el 81,8 % son propietarios de una vivienda.

2

Siguen siendo una red de apoyo muy importante.

El 53 % de la población sénior española ayuda económicamente a miembros de su familia o personas de su entorno cercano y una gran mayoría piensan que esto irá a más en los próximos años.

3

La inflación les ha impactado y creen que va a ir a más.

Es aplastante la mayoría de los séniores que han notado bastante o mucho (94,5 %) la subida de los precios, fruto de la inflación, de la cesta de la compra. Para 2024, prevén un incremento del gasto en vivienda, combustible y alimentación.

4

Consideran que tienen poco margen para reducir el gasto en sanidad o vivienda porque limitaría su calidad de vida.

Más de 8 de cada 10 españoles sénior ven imposible poder gastar menos en sanidad (85 %) o vivienda (82 %) sin bajar su calidad de vida. Por el contrario, más de 1 de cada 4 piensa que sí puede hacerlo en restauración, ocio y cultura, tecnología, alimentos y bebidas no alcohólicas.

5

Aumentan los que ven la vivienda como una herramienta económica y los que la abandonarían por otras fórmulas.

A más de 1 de cada 3 séniores (34,6 %) le gustaría sacar mayor beneficio económico de su vivienda. Se aprecia un menor apego a seguir en su vivienda actual, pasando del 82 % en 2020 a solo el 45 % en 2023.

6

No tienen intención de cambiar de vivienda a futuro.

Casi la mitad no parece dispuesta a residir en formatos alternativos al de su hogar actual. No obstante, una gran mayoría son conscientes de que sus hogares no están adaptados a la dependencia.

7

La confianza en el sistema de pensiones es muy alta.

Solo el 24 % tiene contratado un plan de pensiones. Menos de 2 de cada 10 séniores (19 %) desean alargar su vida laboral más allá de la edad de jubilación. Mayoritariamente no están dispuestos a emprender (62,7 %) ni a comenzar a estudiar (58,7 %) con independencia de las ventajas asociadas.

8

Se reduce la brecha digital.

El número de séniores digitales son ya 12 millones (73 % de la población mayor de 55 años). Se consolida la tendencia de que los séniores digitales crecen a razón de un 1 millón cada año.

9

Son pesimistas con el futuro económico del país, aunque optimistas con el suyo.

Ocho de cada 10 séniores creen que la situación económica empeorará, que tendrán que ayudar más a sus seres cercanos (77,8 %) pero al mismo tiempo la mitad (50,4 %) se siente segura con su bienestar personal.

10

Los seniors españoles no son homogéneos.

Es un colectivo no homogéneo. Existe un comportamiento diferenciado de los séniores a partir de los 70 años en el ahorro, las ayudas, la salud y la vivienda.